– El fracking es perverso. – ¿Ah sí? – Sí, lo dicen en Gasland. Tienes que verlo

– El capitalismo tiene la culpa de todo. – ¿Y eso? – Lo dicen en La Doctrina del Shock.

Nada como darse una vuelta por el pueblo y fijarse en los carteles que adornan paredes y columnas para darse cuenta de lo comprometida que está la juventud, y de la gran conciencia ciudadana, perdón, popular, de la que hacen gala.

Habría que decir que ya está, que ya se ha conseguido. No es necesario que se siga fomentando en las escuelas, desde las clases de Religión (lucha contra la riqueza), Historia, Filosofía o incluso Deporte. Los chavales se comprometen mucho y a edades cada vez más tempranas.

– Ya, pero ¿con qué se comprometen? – No molestes, que estoy hablando de cosas serias.

Decíamos. Los estudiantes toman conciencia de muchas cosas serias. Así en general. De lo mal que está el mundo, y de lo mal que lo manejan los líderes. Los que vemos y los que están en las sombras, los auténticos. El hambre, la injusticia, la corrupción, todo eso. Saben que hay que hacer algo. Lo que sea. Y así cambiará todo. O al menos, algo. Se está librando una batalla histórica, y lo mejor es que no hace falta dedicarle demasiado tiempo para poder decir a todo el mundo “Sí, yo estuve ahí. Yo me rebelé.” Es como un Mayo del 68 global y al lado de casa. No hace falta ni leer. Si acaso, ese ejemplo de conformismo rebelde de Hessel.

Así que ya está, colegas educadores, trabajo cumplido. Nos podemos ir a casa. Ah, lo único, el que esté de guardia que corrija la Programación, que hay un par de cosillas sueltas que no sé muy bien qué pintan ahí.

  •  Adoptar una actitud crítica y reflexiva ante las cuestiones teóricas y prácticas, exigiendo que estén siempre debidamente fundamentadas.
  • Buscar, seleccionar y contrastar información, realizando una evaluación crítica con rigor intelectual.
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