Etiquetas

, , ,

Te levantas un día cualquiera. Tomas un café, lees con desgana la prensa, y te pones a escribir algo sobre el coste de oportunidad y sobre el hecho que que nada es gratis. Tal vez te lea alguien que está estudiando ESO o Bachillerato, quién sabe. Y te encuentras con esto:

Y piensas, ¿de verdad merece la pena el esfuerzo? Unos críos de Primaria, de un instituto de Teruel. De Primaria. Diciendo que la educación estaba mejorando, que antes era una cosa para ricos, que volvemos al pasado… y fiesta de globos. No sé si hay dinero, pero los mayores nos dicen que sí, que dinero hay, pero está mal distribuido. En Primaria. Y más globos. Otro tiene un amigo inmigrante que no sabe hablar español, y dice que por culpa del número de alumnos en la clase no va a poder aprender nada.

Y la verdad, no sé qué me produce más tristeza. No sé si es el hecho de ver a unos críos de Primaria repetir consignas que sus profesores, tan preocupados por su educación, les han hecho memorizar. No sé si es el tiempo que habrán dedicado a aprenderse el guión y la coreografía. Que digo yo que habrá algún profesor sensato que todavía piense que su trabajo consiste en intentar que los críos aprendan algo útil, y la verdad, tiene que ser duro llegar al centro y pedirles que canten y bailen. No sé si es la cara de satisfacción de los abnegados profesores que salen junto a ellos en el patio, con globos. O los comentarios tan favorables que ha recibido el vídeo en las redes sociales. No sé si es la debilidad de los argumentos que les hacen aprender, la carga ideológica de los mismos, o la hipócrita defensa de una “educación de calidad” que han convertido, precisamente, en fiesta, adoctrinamiento y superficialidad. Desde los 6 hasta los 17.

Y los padres, me temo, encantados. Qué monos.

Luego, dentro de unos años, intenta que reflexionen sobre la fundamentación de los derechos, la contraposición Physis/Nomos, o la analogía entre los grados del ser y del conocer. O sobre el coste de oportunidad. Pero antes de terminar el tema, llévales a la plaza del pueblo para que lean un manifiesto a favor de la paz, y que no se te ocurra plantearles si realmente han pensado en lo que están escribiendo, si se han tomado la molestia de reflexionar sobre las palabras que están usando. Y esto ya en Bachillerato.

Esto otro, en cambio, está sacado de una clase de 2º ESO. De Religión, para más señas.

Después de años de infantilización, intenta hacerles comprender que aprender algo requiere esfuerzo personal, que sin ese esfuerzo no hay más que memorización, en el mejor de los casos, que es mucho más fácil pedirles que protesten por X que hacer que reflexionen sobre X, o que la vida no es un patio con globos de colores. Intenta hacerles comprender que ahí fuera van a tener que demostrar que saben hacer algo, que casi todos esos derechos son aire, y que cuando los profesores les ponían a bailar con globos atados a las manos en realidad les estaban usando para defender su estatus.

Que si quieren ponerse serios y reclamar una educación de calidad, podrían empezar por pedirles a sus profesores que fueran más exigentes, que se tomasen su trabajo algo más en serio. Que les tratasen como algo más que niños de guardería, que explicasen las Matemáticas como algo más que un conjunto de operaciones sin sentido, y que recordaran que su misión principal en la escuela es servir como intermediario entre los alumnos y el conocimiento, y no ponerles a bailar al son que dicten.

Si queréis poneros serios, digo. Si no, siempre podréis seguir expresando vuestros sentimientos y vuestra creatividad como cuando estabais en Primaria.

ACTUALIZACIÓN:

Se ve que los coros y danzas eran sólo la guinda del pastel.

Dicen que a comienzos del S.XXI se estaban haciendo esfuerzos por aumentar la calidad en la educación, y ponen como ejemplo la introducción de las Nuevas Tecnologías en el aula. Es decir, portátiles para los alumnos de 5º y 6º de Primaria y para los de 2º de ESO. Al parecer, no hay Educación de Calidad sin portátiles para todos. El cuaderno es de fascistas.

Además, la ratio alumno/profesor había bajado. Y luego llegaron los recortes, promovidos por los mercados y los banqueros como parte de un plan para empobrecer España. Y a lo mejor, qué se yo, hay algo de verdad en todo eso y hay motivos para preocuparse.

Así que acudimos a los datos (herejía) y efectivamente, hay motivos para preocuparse. Pero no por las razones que se señalan.

Y es que, en España, en los últimos diez años, lo único que ha subido en Educación es el gasto . Y al mismo tiempo, la media en informes como Pisa, con todas las pegas que se le quieran poner, ha caído o se ha mantenido en una estable mediocridad. Otro dato: el sueldo de nuestros profesores es de los más altos de Europa.

Entiendo que algunos profesores estén más preocupados por su calidad de vida que por la calidad de la educación. Lo que no me explico es cómo los padres y los estudiantes se prestan a participar en esta farsa.

Anuncios